domingo, 13 de diciembre de 2009

LA COSECHA DE PAPA EN CABANA PALLASCA ANCASH

LA COSECHA DE PAPA CABANISTA



Rendidas por los racimos de “Candullpas“las robustas plantas de papa han dejado su posesión erguida y ahora reposan plácidamente sobre los anchos surcos; el verde oscuro que lucía el follaje ahora es verde limón indicando que el tubérculo esta maduro y es hora de cosechar.

Por eso Víctor, dueño de una chacra de 3 “yuntas“en “Pachallalla“coordina y define con su alpartidario la fecha para la cosecha; la chacra es grande y el trabajo durará varios días por lo que previamente hacen 2 buenos ranchos o chozas que cobijará a sus familiares; así mismo, acondicionan el lugar para la parva en donde acumularán la cosecha.


Llegado el día parten con picos, puntillas, alforjas con calabazos de chicha; así mismo, ollas, platos, mates, celemines, lapas, costales, frazadas y liclias o mantas cargado en los burros; las mujeres cargan en sus quipes ollas de barro y otros accesorios frágiles.


Una vez en “Pachallalla“ los varones “bien armados“ se ubican en el primer surco, definen una “ marrada “ y empiezan.


“Uf esta tierrita esta shillchi“dice un peón al notar la suavidad del suelo.


“Mejor pue cho. Así avanzamos“ replica el siguiente.


Los rudos brazos de los trabajadores ahora introducen la puntilla con delicadeza en los arenosos surcos, a una distancia prudencial le quitan la tierra alrededor de la planta, cogen del tallo y de un suave tirón lo arrancan de las entrañas de la tierra y luego al sacudir o golpear contra el mango de la puntilla quedan expuestos los tubérculos grandes y pequeños, rápidamente cogen el fruto y arrojan a una manta ubicada cinco surcos mas arriba, entusiasmados por la cantidad que cada planta arroja, continúan removiendo con cuidado el entorno , encontrando inmensas papas.


“Chos miren este cusay “


Exclama un trabajador enseñando una inmensa papa


"Aja este sí es un cusayaso “


Murmura otro cogiendo con ambas manos una gran papa con pequeños hoyuelos al costado como rostro de niña encantadora de cutis capulí.


Así continúan recogiendo papas arenosas, de delicados colores, con ojos grandes y nobles formas; otros ovalados y perfectos como “Chungos“ ó cantos rodados; no faltan las redondas y tiernas de cáscara negra y muy blancas por dentro, las moraditas de carne colorada, las papas piras, las juanas de color blanco y negro, las amarillas cambrayas, las comarritas uñas de buey.


¡Variedad infinita para gustos múltiples!


Cada que la liclia tiene cantidad suficiente de papa se lleva a la parva, mientras los niños deslumbrados por los nidos de pichuchancas, cuculíes y torcazas trepan los árboles, otros juegan con “Candullpas“ maduras.


En la cocina ubicada a la sombra de un frondoso árbol de úñica, en inmensas ollas de barro, las papas recién sacadas han sancochado en un santiamén y el “Shambar“ con trozos de jamón de chancho reposa junto a las tullpas.


“Víctor ya está el almuerzo “


Llama la Sra. y los niños al escuchar son los primeros en llegar, ayudan a extender los manteles sobre la grama, haciendo una improvisada y larga mesa a ras del suelo, en donde se va colocando gran cantidad se papas recién salidas de la olla, que al contacto con el aire frió se abren como rosas exponiendo su delicioso corazón; así mismo se colocan mates de rocoto molido con chincho o guacatay; los comensales sentados alrededor de la improvisada mesa no resisten a tan provocativo potaje y quitando la cáscara a las papitas reventadas colocan cuidadosamente cucharadas de verde chincho picante y a la boca. Los niños son los primeros en sentir los efectos del rocoto, piden agua, en cambio los adultos con sorbos de shambar caliente apaciguan el ardor y siguen degustando la delicia.


Así prosigue la cosecha hasta que en la tarde los peones piden su pago pero no en dinero sino en papa y este pago es la famosa “CUIRA”


“Ya es tarde don Víctor, me enseñáraste de donde voy a sacar mi cuirita“


Reclama un trabajador. El dueño señala un surco, y dice “Este surco es tu cuira por los días que me ayudarás.” Lo mismo hace con los demás peones.


En la parva se va escogiendo la cosecha, las papas grandes a un lado, las medianas a otro para semilla, las chiquitas para papa seca a un canto y las cortaditas para cocinarlo, lo que queda para hacer chuño. Cuando todo está separado se reparten equitativamente, ambos alpartidarios cargan al pueblo su cosecha para desocupar la parva que al día siguiente se volverá a llevar.


Algunas personas que no siembran llegan con pan, frutas, trigo, fréjoles, choclos y otros productos para cambiar con papita nueva. Las señoras son las encargadas de efectuar los cambios. “Son cosas de mujeres dicen los machistas cabanistas “.


“A ver Carmen te daré 4 celemines de papa por el almud de frejol que has traído”


“A ti panchita 4 lapas de papa por los choclitos”


Y así continúa el trueque pero todos quedan contentos; y con las piaras cargando las papas se va terminando una jornada de cosecha de papa en cabana y otra vez los terrados lucirán repletos de papa nueva que bien tapadita con hojas de eucalipto servirá de alimento para varios meses.







viernes, 11 de diciembre de 2009

EL RICO CUY CABANISTA

El cuy

Las antiguas casas populares cabanistas, que aún permanecen en pie, tienen en la cocina un estrado en donde se ubica la cocina para leña y el interior del estrado se utilizaba como cuyero; allí, al calor del fuego se reproducen rápidamente, alimentados por alfalfa y restos de verduras que se usa en la cocina.
Cuando entrábamos a casa el sensible olfato de los roedores detectaba cuando llegamos con un tercio de pasto y empieza un coro cada vez mas fuerte; salen corriendo del cuyero, blancos, colorados, negros, oques, comarros, lacios, lanudos; los recién nacidos a probar sus primeros bocados, los maltones, ariscos, peleadores y enamoradores de vivaces ojos rojos, son los mas numerosos; asimismo los adultos, que han llegado a esa edad por su generosa fertilidad o por que son los padrillos, ellos pasean seguros y “cururushando” y se les identifica por su gran tamaño.
Cuando están comiendo fuera del cuyero se le puede contar con paciencia y al mismo tiempo identificar a las hembritas, que seguirán vivas para aumentar la prole; y a los machos quienes son los candidatos a la olla; ora para fiambre, ora para celebrar los cumpleaños o fechas importantes, o para el almuerzo del techo de casa, de los cutipos de papa o para atender a las visitas importantes.
Un día antes de la comilona se le mata y espolvoreado con sal queda oreando hasta el día siguiente en que el fogón con bastante leña recalienta el aceite y crocantes van saliendo las piernas, los brazos, los chacles, etc. Llegada la hora del almuerzo va primero la sopa, luego un plato con graneado de mote de trigo, acompañado de papas arenosas y coronado con una presa de cuy bien doradito, rociado con abundante salsa de ají colorado, bien espesito y picante.
“Este plato con pierna para tu papá”…
“Este plato para fulano… zutano… mengano”
Ordenaba mamá y nosotros los niños que ayudamos a llevar los platos a regañadientes aceptamos el hígado, la cabeza o los chacles; pero igual disfrutamos de este preciado potaje al que queremos por que con su delicioso sabor hemos celebrado los momentos más importantes de nuestra vida.
Algunos paisanos luego de freír el cuy le dan un hervor en el espeso jugo colorado; en otros lugares del país lo prefieren chactado, también algunos lo saborean en estofado; en tamal es exquisito y hasta en sopa lo degustan; no interesa la forma de preparar por que una vez en la olla con cualquier condimento se apodera de sus fragancias y virtudes, quedando como resultado un incomparable potaje, apreciado por el paladar mas exigente.
Fue llevado a Europa y los sibaritas de ultramar le inventan nuevas salsas; pero yo lo prefiero como lo preparan en casa: Frito, crocante y sumergido en salsa de ají colorado bien espesito y picante, acompañado de papa arenosa o chaucha y con su canto de graneado de mote de trigo.

Este animalito oriundo del Perú hace delicias desde las primeras civilizaciones peruanas hasta nuestros días y estamos seguros que será el plato preferido del mundo por su alto grado nutricional y por que nada hay mas sano, tierno, delicado y sabroso que nuestro cuy peruano.

EL RICO CUY CABANISTA

El cuy

Las antiguas casas populares cabanistas, que aún permanecen en pie, tienen en la cocina un estrado en donde se ubica la cocina para leña y el interior del estrado se utilizaba como cuyero; allí, al calor del fuego se reproducen rápidamente, alimentados por alfalfa y restos de verduras que se usa en la cocina.
Cuando entrábamos a casa el sensible olfato de los roedores detectaba cuando llegamos con un tercio de pasto y empieza un coro cada vez mas fuerte; salen corriendo del cuyero, blancos, colorados, negros, oques, comarros, lacios, lanudos; los recién nacidos a probar sus primeros bocados, los maltones, ariscos, peleadores y enamoradores de vivaces ojos rojos, son los mas numerosos; asimismo los adultos, que han llegado a esa edad por su generosa fertilidad o por que son los padrillos, ellos pasean seguros y “cururushando” y se les identifica por su gran tamaño.
Cuando están comiendo fuera del cuyero se le puede contar con paciencia y al mismo tiempo identificar a las hembritas, que seguirán vivas para aumentar la prole; y a los machos quienes son los candidatos a la olla; ora para fiambre, ora para celebrar los cumpleaños o fechas importantes, o para el almuerzo del techo de casa, de los cutipos de papa o para atender a las visitas importantes.
Un día antes de la comilona se le mata y espolvoreado con sal queda oreando hasta el día siguiente en que el fogón con bastante leña recalienta el aceite y crocantes van saliendo las piernas, los brazos, los chacles, etc. Llegada la hora del almuerzo va primero la sopa, luego un plato con graneado de mote de trigo, acompañado de papas arenosas y coronado con una presa de cuy bien doradito, rociado con abundante salsa de ají colorado, bien espesito y picante.
“Este plato con pierna para tu papá”…
“Este plato para fulano… zutano… mengano”
Ordenaba mamá y nosotros los niños que ayudamos a llevar los platos a regañadientes aceptamos el hígado, la cabeza o los chacles; pero igual disfrutamos de este preciado potaje al que queremos por que con su delicioso sabor hemos celebrado los momentos más importantes de nuestra vida.
Algunos paisanos luego de freír el cuy le dan un hervor en el espeso jugo colorado; en otros lugares del país lo prefieren chactado, también algunos lo saborean en estofado; en tamal es exquisito y hasta en sopa lo degustan; no interesa la forma de preparar por que una vez en la olla con cualquier condimento se apodera de sus fragancias y virtudes, quedando como resultado un incomparable potaje, apreciado por el paladar mas exigente.
Fue llevado a Europa y los sibaritas de ultramar le inventan nuevas salsas; pero yo lo prefiero como lo preparan en casa: Frito, crocante y sumergido en salsa de ají colorado bien espesito y picante, acompañado de papa arenosa o chaucha y con su canto de graneado de mote de trigo.

Este animalito oriundo del Perú hace delicias desde las primeras civilizaciones peruanas hasta nuestros días y estamos seguros que será el plato preferido del mundo por su alto grado nutricional y por que nada hay mas sano, tierno, delicado y sabroso que nuestro cuy peruano.

domingo, 8 de noviembre de 2009

FIESTAS PATRONALES PROVINCIA DE PALLASCA

Las fiestas patronales en la provincia de Pallasaca

Los ómnibus que cubren la ruta a nuestra provincia, abarrotados de pasajeros, van escalando por el potrero de calaballe o por las faldas de Maybur, los paisanos ansiosos retornan a rendir homenaje al santo patrón, al protector del pueblo, al que desde niños han aprendido adorar, al que en momentos adversos han recurrido por ayuda, asimismo vuelven a disfrutar de sus costumbres, tradiciones, a beber sus límpidas aguas, a saborear los potajes con que los han criado.
Algunos regresan anualmente, ellos están al tanto de la problemática pueblerina, otros en cambio vuelven a caminar por las calles de sus recuerdos y a recorres sus campos espléndidos de belleza después de muchísimos años, en el terruño casi nadie lo conoce, ellos partieron siendo niños y en el otoño de su vida vuelven al pueblo que siempre estuvo en su mente y que tiene un lugar en su corazón.
Y que mejor cumplir este precioso deseo en los días de fiestas patronales, por eso estos ómnibus que avanzan presurosos levantando polvareda, no solamente llevan sus bodegas cargadas de equipaje sino que llevan consigo cantidades inmensurables de fe, emoción, amor.
Aquellos que decidieron radicar donde nacieron también se preparan para la fiesta grande; allí junto a los coterráneos que retornan disfrutarán días inolvidables.
Precisamente en el mes de junio empieza las fiestas patronales en la provincia de Pallasca y en los fértiles distritos de Bolognesi y Lacabamaba se da la partida festiva, ambas poblaciones cual hermanos gemelos rinden homenaje a “San Antonio de Padua“, cuyo día central es el 13 de Julio.
En este mismo mes, también el impresionante templo colonial pallasquino luce pletórico de creyentes, pues el pueblo de Pallasca celebra la fiesta patronal en honor a “San Juan Bautista“, teniendo como día central el 24 de Julio.
En el mes de Julio las calles cabanistas son trajinadas por miles de lugareños, diversas bandas de músicos hacen vibrar de emoción y alegría pues la fiesta en honor al “Glorioso Apóstol Santiago el Mayor“, patrón del pueblo de Cabana tiene como día central el 25 de Julio.
El 04 de Agosto es sagrado para el pueblo de Tauca, su templo declarado “Monumento Histórico y Artístico nacional” es una reliquia colonial y es visitada por gran cantidad de pobladores, quienes rinden homenaje al patrón “Santo Domingo Guzmán“.
En Agosto Huanovalinos y Pampinos celebran a lo grande las fiestas patronales. Cual hermanos mellizos el 28 de Agosto ambos pueblos rinden pleitesía a “San Agustín“, y así mismo el 30 de Agosto celebran a “Santa Rosa de Lima“.
El mismo 30 de Agosto el pueblo de Santa Rosa, antes Cajamala, viste sus mejores galas y ofrece lo mejor a la patrona de su pueblo “Santa Rosa de Lima“.
El iconoclasta pueblo conchucano hace un alto en sus actividades para inclinarse ante “El Señor de las ánimas“, esta fiesta patronal muy reconocida tiene como broche de oro la corrida de toros; también la población de conchucos ofrece una fiesta especial en homenaje a “San Lorenzo“ que se celebra el 10 de Agosto.
En el mes de Noviembre la capital religiosa de la provincia, nos referimos al distrito de Llapo, está de fiesta, pues el 21 de Noviembre “La Virgen de Copa Cabana“ y taita “San Marcos“, son objeto de una de las más hermosas fiestas Pallasquinas.
Cierra el rol de festividades religiosas la gran fiesta en homenaje a “San Nicolás de Bari“, patrón del pueblo de Huacaschuque que tiene como día central el 16 de diciembre.
Por eso amigos, si dispone del tiempo necesario no dude en retornar y participar de estas grandes fiestas que los pueblos pallasquinos les ofrecen.

lunes, 2 de noviembre de 2009

LA LIMPIA DE ACEQUIA

LA LIMPIA DE ACEQUIA
Desde el alto de conducto la gruesa voz del pregonero, dando lectura a la convocatoria a la “limpia de acequia”, se deja escuchar en los apacibles barrios de Pacchamaca y San Jerónimo; seguido de en grupo de niños curiosos este vozarrón se traslada al “alto de Cain” para repetir el pregón para los barrios de Trujillo y Huaymaca; por último, del mismo lugar pero esta vez simulando una bocina con las manos alrededor de su boca dirige el mensaje a Paracocha, Huambo y Lucumapamapa.
Ni bien se toma conocimiento del hecho en la casa la esposa va definiendo el fiambre que llevará el regante ese día y él escogerá la herramienta a utilizar , los agricultores que no pueden asistir al trabajo envían botellas de alcohol, coca y cigarro que los comisionados repartirán a los trabajadores ese día; los responsables de cada toma contactan con los chirocos o banda de músicos de su jurisdicción para que ese día en vez de tirar pico y lampa compensen tocando nuestra música que crea un ambiente muy especial.
Desde las 3 de la mañana se escucha el paso de los regantes por las silenciosas calles cabanistas, unos a pie otros a caballo.
“Lusho ya están pasando a la limpia”
Le dice la esposa y él responde con soberbia:
“Ahorita lo alcanzo y lo paso a estos caishentos “
Ensilla la acémila , guarda el fiambre en la alforja y parte por el camino a Huangayoc, a la distancia contempla la fila de luces que irradian las linternas de mecha o lámparas de carburo con las que se van alumbrando los caminantes; en este trayecto se van encontrando los de la toma de cabana a quienes le corresponde este año iniciar la limpia desde la entrada del callejón de Guacraparga aguas abajo hacia las 3 acequias; mientras los regantes de las toma de Huambo y Paracocha mas descansados llegan a Pachachaca y el mirador, donde iniciaran los trabajos aguas arriba hasta las “tres acequias” donde se encontrarán ambos grupos.
La fuerte helada del amanecer en la pampa del “quisuar” castiga el rostro de las jinetes, mientras los que caminan tienen en la coca su aliado para vencer la altura, los que llegan mas temprano con calma soplan su coquita ,y entre chistes y bromas se “Arman”.
“A ver chos tóquense la paja brava para comenzar la faena”
dice el comisionado y los chirocos rompen el silencio de la puna y empieza la música, con este bello marco los asistentes se anotan enseguida y van tomando sus posiciones: los macheteros van adelante rozando y eliminando los arbustos que en un año han crecido bastante, siguen los que llevan hoz ellos van segando la paja y yerbas, luego los picos y barretas van aflojando el duro sedimento acumulado, y finalmente los lamperos van eliminando todos los desechos al borde de las acequia, los que tienen algún problema de salud o los niños van cargando las alforjas y arreando las acémilas que han llevado los trabajadores; Uno o dos personas se responsabilizan del licor y con una copa van sirviendo a cada bracero,
“porque cuando cada uno toma a pico de botella el traguito no dura nada… se emborrachan rapidito”
Dice el comisionado.
La fila de braceros avanza a ritmo de “Mi casita en Alaypampa” “Guanchaco Pecho colorado” “El zorro negro” “neblina blanca” y otros temas del acervo musical popular cabanista, de pronto a la distancia se distingue el humo de la paja que quema el otro grupo.
“Miren carajo, esos chos de Paracocha están avanzando mas que nosotros” exclama un pueblerino.
“Trago carajo... Trago... Porque conmigo se han metido estos mal envueltos” reta otro belicoso regante y así, estimulados por la música, el alcohol, la coca y el orgullo de llegar primero a las 3 acequias, se avanza en la limpia.
Al promediar la mañana un cansado lampero reclama “Ya está alto el sol necesitamos una armada” ¡Siii una armada¡ contesta el gentío; en este primer descanso el comisionado entrega su ración de coca a cada uno y enseñando las botellas de alcohol les dice:
“miren chos no queda mucho trago, hay que medirse“, con esas recomendaciones echan su armada y sigue el trabajo; de rato en rato los reclamos de ¡Trago! ¡Trago! Hacen correr al copero y circula mas rápido la botella, todos están picados, es medio día y los regantes de cabana que bajan y los paracochinos que suben se ven a la distancia, ambos apresuran pues están en el último tramo del trabajo; los macheteros de Cabana junto con sus chirocos están llegando primero a 3 acequias y en señal de triunfo tocan una diana, enseguida con gesto solidario dicen:
“Vamos a remudar a los lamperos”
Quienes empapados de sudor se aproximan a la meta, atrás ha quedado un grupo de "machazos" champeando un cascajo que deja filtrar mucha agua, cuando éstos terminan y llegan al final, parte de los que suben también están llegando.
“Aprovechan por que no ha venido toda nuestra gente”
Se queja un Huambino, pero así entre irónicas sonrisas, reclamos y retos se han dado el encuentro en 3 acequias, los amigos se saludan, los compadres se abrazan y los mas beligerantes buscan cualquier pretexto para liarse a golpes, los comisionados dicen “Todos almorzar”, y en efecto todos cogen sus alforjas y hacen grupos según el grado de afinidad que los une y extendiendo los manteles sacan los rebosantes platos de frejol reventado, los mates de cancha de maíz paccho, las tortillas, el médano, las cachangas, los dorados cuyes, así como picantes y coloradas rodajas de rocoto; algunos tímidos y solitarios se ubican en un lugar discreto y comen solos su fiambre.
Cuando concluye el almuerzo los regantes sacan sus botellas que han llevado para ellos y continúan bebiendo hasta que inician el retorno por grupos comentando las anécdotas del día, al cerrar la noche se escucha por las calles huaymaquinas los chirocos y voces que dicen ¡ Viva Paracocha! Otros responden ¡Viva Huaymaca!, otros con ánimo concertador espetan ¡Viva Cabana! Y así se ha dado fin a un grandioso día de trabajo comunal que se repetirá el año siguiente.
A partir de ese momento la acequia del pueblo que es la arteria principal del complejo sistema de riego que lleva la cristalina agua al último rincón cabanista queda expedita.

jueves, 22 de octubre de 2009

LA REPRESA

LA REPRESA
Al pie del camino al estadio cabanista en el barrio de pacchamaca brota de las entrañas de la tierra gran cantidad de cristalina agua que canalizada a través de dos cánulas se vierte en dos tinajas de cemento; de allí los pobladores de pacchamaca se abastecían de agua limpia para beber antes que el pueblo cuente con agua potable; durante todo el día mujeres y niños lo frecuentaban para lavar la ropa de su prole, para lavar el mote recién pelado, para lavar las vísceras de chanchos y carneros que se mataban para los quehaceres o simplemente acudían para comentar con las lavanderas las últimas noticias que circulaban en el pueblo.
Después de un vibrante partido de fútbol macho, los jóvenes solíamos desplazar momentáneamente a las lavanderas para calmar la sed y darnos un buen baño.
La represa se llamaba pues a un área de terreno donde emerge una buena cantidad de agua que bebían los cabanistas y lo usaban para actividades domesticas complementarias; el caudal sobrante se acumulaba en una poza para regar las siembras de carvalle, aracabo y puchumalca, la represa estaba rodeada de shíraques donde secaban su ropa las lavanderas; el fondo del pozo estaba cubierto de sedimento lodoso donde crecía berros y otras plantas acuáticas por donde, en las tardes y las madrugadas, aparecían y desaparecían con sus característicos cantos las patilargas gallaretas.
Mientras las madres lavaban, los hijos pequeños, sin zapatos, se metían al agua y también al pantano y las acequias adyacentes a perseguir las gallaretas o jugando las escondidas saltaban las pircas y trepaban los alisos que abundan en este bello paraje.
La belleza natural parece incomodar a las autoridades que so pretexto de modernizar el pueblo usurparon esta pequeña área de terreno donde las mujeres del barrio de pacchamaca se congregaban para realizar sus actividades domésticas y los niños para jugar, en suma este punto de socialización cabanista fue arrebatado por la municipalidad y en este lugar construyeron una piscina que desde su construcción no ha servido para nada.
Conservemos lo tradicional, si se quiere hacer algo moderno debe escogerse un lugar que no destruya el pasado lleno de bellos recuerdos.

miércoles, 21 de octubre de 2009

EL COCHE

EL CHANCHO O COCHE
El chancho vino del viejo continente, junto a otros animales llegó a estas ricas y nuevas tierras viajando en carabelas, entre pólvora y pertrechos con hombres fieros, aventureros y temerarios, que solo confiaban en la potencia de sus puños y en el filo de sus espadas.
Una vez en tierra americana avanzó junto a los invasores y se fue instalando en todos los hogares, con un espacio propio en una parte del patio o en un pesebre cerca de la casa, era el famoso chiquero, allí protegido de las inclemencias comía y dormía.
En cabana se quedó bautizado como coche y nuestro coche cabanista es un gran chancho, no es grandazo, coloradote, gringo; por que esos son chanchos zonzos, enfermos, artificiales, nuestro cochecito es alegre, juguetón, de color acochinado y rabito retozón, vive feliz chapoteando el lodo del chiquero y los desperdicios en la artesa o batea, gruñe osando en chacras y manantiales.
Cuando ya está grandecito empieza la ceba, ya no sale a la chacra se dedica solamente a comer; durante el día devoran celemines de cebada y maiz adicional a su ración de caldo y desperdicios de la cocina..
Después de cada comida nos gustaba rascarle la barriga y el lo disfrutaba, se echaba en el suelo y roncando se daba la siesta, sin sospechar la suerte que lo deparaba.
Cuando ya estaba gordiflón, cuando hasta los ojos se le perdían tras los párpados y ya no podía ni levantarse, comía echado, era un verdadero cebón y los cuchillos se afilaban.
El día escogido para el sacrificio se le engañaba rascando la barriga hasta amarrarlo de pies y manos y luego se le clavaba la puñalada; pero cuando ese día llegaba toda la vecindad se enteraba, alertada por los gruñidos primero y mas tarde por el aroma a chicharrones que inundaba el barrio, era una bonita costumbre compartir con vecinos y familiares el pecho en el almuerzo y los chicharrones con mote y salsa criolla en la tarde.
Este ser de carne sabrosa, elogiado por grandes poetas en todos los idiomas forma parte de nuestra cultura, su grasa o manteca daba sabor a nuestra semita, a nuestro pan, reventaba nuestra cancha y frejol o ñuña y realzaba el graneado de mote de trigo; sus agradables chicharrones y sus jamones al horno nos han hecho conocer la delicia.

martes, 21 de julio de 2009

FIESTAS PATRONALES

LAS FIESTAS PATRONALES EN LA PROVINCIA DE PALLASCA

Los ómnibus que cubren la ruta a nuestra provincia, abarrotados de pasajeros, van escalando por el potrero de calaballe o por las faldas de Maybur, los paisanos ansiosos retornan a rendir homenaje al santo patrón, al protector del pueblo, al que desde niños han aprendido adorar, al que en momentos adversos han acudido por ayuda, asimismo vuelven a disfrutar de sus costumbres, a beber sus límpidas aguas, a saborear sus potajes.

Algunos regresan anualmente, ellos están al tanto de la problemática pueblerina, otros en cambio vuelven a caminar por las calles de sus recuerdos y a recorres sus campos espléndidos de belleza después de muchísimos años, en el terruño casi nadie lo conoce, ellos partieron siendo niños y en el otoño de su vida vuelven al pueblo que siempre estuvo en su mente y que tiene un lugar en su corazón.

Y que mejor cumplir este precioso deseo en los días de fiestas patronales, por eso estos ómnibus que avanzan presurosos levantando polvareda, no solamente llevan sus bodegas cargadas de equipaje sino que llevan consigo cantidades inmensurables de fe, emoción, amor y recuerdos.

Aquellos que decidieron radicar donde nacieron también se preparan para la fiesta grande; allí junto a los coterráneos que retornan disfrutaran días inolvidables.

En el mes de junio empieza las fiestas patronales en la provincia de Pallasca y en los fértiles distritos de Bolognesi y Lacabamaba que se da la partida festiva, ambas poblaciones cual hermanos gemelos rinden homenaje a “ San Antonio de Padua “ cuyo día central es el 13 de Junio .
En este mes de Junio también el impresionante templo colonial pallasquino luce pletórico de creyentes, pues el pueblo de Pallasca celebra la fiesta patronal en honor a “San Juan Bautista “, teniendo como día central el 24 de Julio.

En el mes de Julio las calles cabanistas son trajinadas por miles de compueblanos, diversas bandas de músicos hacen vibrar de emoción y alegría, es la fiesta en honor al “Glorioso Apóstol Santiago el Mayor “, patrón del pueblo de Cabana y tiene como día central el 25 de Julio.

El 04 de Agosto es sagrado para el pueblo de Tauca, su templo declarado “Monumento Histórico y Artístico nacional” es una reliquia colonial y es visitada por gran cantidad de pobladores, quienes rinden homenaje al patrón “Santo Domingo de Guzmán“.

En Agosto, Huandovalinos y Pampinos cual hermanos mellizos celebran a lo grande las fiestas patronales, el 28 de Agosto ambos pueblos rinden pleitesía a “San Agustín“, y así mismo, el 30 de Agosto celebran a “Santa Rosa de Lima“.

El mismo 30 de Agosto el pueblo de Santa Rosa, antes llamado Cajamala, viste sus mejores galas y ofrece lo mejor a la patrona de su pueblo “Santa Rosa de Lima“.

El iconoclasta pueblo conchucano hace un alto en sus actividades para inclinarse ante “El Señor de las ánimas“, esta fiesta patronal es muy reconocida y tiene como broche de oro la corrida de toros; también la población de conchucos ofrece una fiesta especial en homenaje a “San Lorenzo“ que se celebra el 10 de Agosto.

En el mes de Noviembre la capital religiosa de la provincia, nos referimos al distrito de Llapo, está de fiesta, ya que el 21 de Noviembre “La Virgen de Copa Cabana“ y taita “San Marcos“, son objeto de una de las más hermosas fiestas Pallasquinas.

Cierra el rol de festividades religiosas la gran fiesta en homenaje a “San Nicolás de Bari“ patrón del pueblo de Huacaschuque que tiene como día central el 16 de diciembre.
Por eso amigos si dispone del tiempo necesario no dude en retornar y participar de estas grandes fiestas que los pueblos pallasquinos les ofrecen.



LA FIESTA DE CABANA

“Mi tío Víctor ha entrado prioste del día porque Taita shanti lo ha salvado de la muerte”
Comenta una señora, en el atrio de la iglesia, cuando don Víctor da una vuelta por la plaza de armas de Cabana, portando el guión del apóstol Santiago, al compás de una marcha de desfile y ovacionado por el publico ubicado en las veredas y balcones de la plaza Cabanista y seguido de los miembros de la hermandad del Apóstol y los capitanes de la carrera de cada barrio, cabalgando briosos caballos de paso.

Concluida la vuelta, un representante de la hermandad con megáfono en mano grita pidiendo una persona voluntaria para que asuma la responsabilidad de prioste del alba, y luego repetir la vuelta a la plaza con ambos priostes; a continuación se pide voluntarios para priostes de la bajada y priostes de la subida, en total 4 priostes que se encargaran de organizar la gran patronal Cabanista del año siguiente.

Ser prioste del alba implica organizar los actos religiosos, costumbristas y sociales teniendo como día central el 24 de julio en que se lleva a cabo la misa del alba y enseguida la procesión por el contorno de la plaza de armas.

El prioste del día es el principal protagonista de esta fiesta, pues es responsable de organizar os actos religiosos y festivos teniendo como día central el 25 de julio, verdadero día jubilar Cabanista en que se desarrolla la santa misa del día y en la tarde el apóstol Santiago montado en su corcel blanco y espada en mano recorrerá en procesión la calle grande Cabanista.

Ser prioste para los cabanistas implica atender a todas las personas que llegan a sus puertas los días de fiesta para lo cual requiere de un equipo de colaboradores adhonorem que participarán durante todas las actividades relacionadas a la fiesta.

Este equipo permanente lo conforman:

Una despensera, que administrara los recursos destinados a la fiesta.

Un grupo de cocineras y sus ayudantes quienes preparan los alimentos y potajes típicos durante la fiesta.
Las cerninderas, guapas cabanistas generalmente solteras que apoyan en la elaboración del pan, distribuirán la masa a la población así como atención a los visitantes.

Los puñadores, dos o tres fornidos jóvenes que elaboran el pan atienden a los visitantes con licor y muchas tareas más.

Los chicheros, hombre, mujer generalmente esposos elaboran y ofrecen a los visitantes chicha y aloja.

Completa el equipo un pirotécnico o cuetero que se encarga de echar cohetes desde la madrugada, durante el día responderá explosivos mensajes que envían; así como durante el encuentro encenderá y repondrá las ruedas de golpe, flores, luces y veladoras y todas las tareas relacionadas con cohetes.

Ya sabemos que es un prioste, cuantos priostes tiene la fiesta, ahora veremos qué actividades se desarrollan antes de la fiesta.

La corte de leña, actividad en que el prioste cortará una gran cantidad de leña para cocinar durante toda la fiesta, contando con el masivo apoyo de la población.

La Huillana, un tradicional y suculento almuerzo que el prioste ofrece a sus invitados con el fin de obtener una donación en efectivo o en especias (reses de muerte, paseo de res, banda de músicos, castillos, juegos artificiales, etc.)

Adicionalmente hay actividades menores como la elaboración de la chicha, el acarreo de la leña, para luego entrar de lleno a la fiesta patronal que se inicia con el rompimiento.





EL ROMPIMIENTO.

El estallido de los cohetes que resuenan en todo el pueblo y que los cabanistas descifran como el anuncio que está a punto de salir al tradicional rompimiento, hace que cientos de parejas se dirijan a la casa del prioste, otras parejas continúan dando vueltas por la plaza de armas, que por estos días acoge a gran cantidad de visitantes y comerciantes, dentro de los que resaltan los vendedores del delicioso y ardiente GRO. Las graderías de la imponente Iglesia Matriz se convierte en el palco preferido por los adultos mayores, desde donde contemplarán cómodamente el Rompimiento de la fiesta.

Los mozalbetes tratando de ocultar su identidad con sombrero y poncho color nogal de suave cuello estilo Jorge Chávez rondan la casa de la mujer de sus sueños para bailar en el rompimiento; mientras tanto ellas, también jóvenes y enamoradas, buscan el pretexto perfecto para conseguir el permiso y disfrutar de esta primera noche de fiesta patronal.

El prioste y sus familiares, acompañados del personal que colabora, cocineras, chicheros, puñadores, cerninderas y del público que se ha concentrado en su casa, portando ruedas de luces y al son de melodiosos huainitos interpretados por la banda de músicos salen a bailar por la calle grande, dando inicio de esta manera a la Gran Fiesta en Honor al Apóstol Santiago.

El pueblo Cabanista está ávido de fiesta, ha trabajado todo el año y es necesario divertirse, por eso se ha volcado a la calle y conforme la música se deja escuchar se van incorporando al grupo de bailadores hasta convertirse en una compacta multitud, conformada por campesinos, empleados, profesionales, quienes democráticamente del brazo de sus parejas avanzan agitados por el zapateo de las fugas, hasta llegar a la esquina en donde la banda hará un alto y los bailarines aprovecharán para compartir con su pareja una gaseosa, una cervecita, o quizá un grosito; y así, con las energías repuestas continuar el baile en la oscuridad de la noche, momentáneamente iluminada por los destellos multicolores de las ruedas de luces.

Cuando el gentío de bailarines sube de la esquina de pacchamaca hacia la plaza de armas, una indiscreta petromax, que don Juan Azaña levanta en su hombro, incomoda a quienes gustan del perfil bajo, a quienes disfrutan en la penumbra; y así prosigue el baile por toda la calle grande, cada quien con su pareja, o haciendo rondas con sus allegados y los mas extrovertidos encabezando un trencito que serpentea en medio de la muchedumbre.

Cuando ha sobrepasado la media noche y luego de la segunda vuelta a la plaza, la masa sigue bailando frenéticamente estimulados por los incontables gros que han bebido en cada esquina; la banda siente el cansancio y por momentos los que bailan adelante pierden el ritmo porque no escuchan la música.
Ya en el último tramo, faltando algunas cuadras para llegar a la casa del prioste las parejas van abandonando el grupo; los esposos regresan felices a sus moradas, los enamorados hacen un alto en las silenciosas calles para renovar su promesa de amor eterno o para declararse en la estrellada noche.
Con esta noche de baile general que los cabanistas llamamos rompimiento se da inicio a la fiesta patronal que dura de 8 a 10 días.



25 DE JULIO DIA JUBILAR

Son las primeras horas del 25 de julio, en el estrellado cielo Cabanista falta el “Lucero de la Mañana” y precisamente antes que aparezca en el firmamento, el “Quispe Cóndor” y su “Brujo” al compás de característica melodía inician sus danzas desde el “Alto de Cain” ó el “Alto de Conduto”. En la oscura y gélida madrugada, ésta es la primera expresión de homenaje al Apóstol Santiago en su día central.

Conforme va amaneciendo los cohetes se dejan escuchar en todo el pueblo, anunciando la salida de mas, mucho más festejos; y en efecto, por la calle lima, por la calle mercaderes, por la calle san Jerónimo y por la calle Trujillo, pañuelo en alto sostenido por ambas manos y en zigzagueante marcha avanzan los “Blanquillos” dando vivas a su barrio, hasta encontrarse en la plaza de armas, en donde el grupo mas fuerte se posesionará victorioso de la glorieta en señal de triunfo.

Asimismo las melódicas voces de las “Quiyayas” alaban al glorioso Apóstol. Por otras bocacalles aparece encadenado de la cintura y conducido por su domador el recordado “Oso Negro”, cubierto con pellonetas, deleita a niños y adultos con sus ocurrencias, cuando sus vivaces ojos descubre un visitante o una persona adinerada en el acto corre y le “echa pañuelo”, es decir coloca un pañuelo en el hombro del elegido y ante la pregunta de su domador ¿Cómo baila la mujer preñada? La fiera baila inflando el vientre, el domador insiste ¿Cómo baila la mujer infiel? Y el animal empieza a bailar coquetamente y así con cadenciosos movimientos responde a las preguntas ¿Cómo baila la mujer celosa?, etc., hasta que recibe una propina y continúa calle grande haciendo reír con sus ingeniosidades.

Por otra calles un contingente de niños, jóvenes y adultos del caserío de San Martín con pieles de ovejas, zorros, pumas y cóndores disecados que cuelgan de sus espaldas, otros disfrazados de cazadores, de pastores, etc., y al compás de peculiares melodías de violín y tinya, recrean el celo del pastor y la astucia del zorro, cóndor y otros depredadores.

También briosos caballos cabalgados por curtidos huambinos disfrazados de conquistadores, escudo en mano y sables al cinto recorren los cuatro barrios para más tarde en plena plaza de armas recrear la invasión española, la traición del forastero, la resistencia y esperanza de ver renacer la nación inca.

Asimismo se aprecia las comparsas que vienen de pueblos hermanos como “Los indios” de conchucos, “Los Shacshas” de Pomabamba, “Las Pallas” de Corongo, “Los Capataces” de Tauca y “Los Principales” de Llapo completan la variada exposición de festejos que se dan cita para inclinarse ante el Patrón Santiago.

En esta ebullición festiva, los últimos repiques de las campanas se escuchan a kilómetros de distancia y los fieles por todas las esquinas llegan a la plaza y se dirigen presurosos a la iglesia Cabanista; unos lucen impecables ternos oscuros, las damas costosos vestidos, finos abrigos y sacones, cubren su cabeza con mantillas negras y van dejando a su paso agradables fragancias; otros pobladores visten chompas y casacas de llamativos colores, sombreros nuevos de paño y palma, otras mujeres se arropan y cubren su cabeza con rebozos de castilla; pero todos asisten a la misa, a nadie se margina, eso es quizá lo mas hermoso de nuestro pueblo, su espíritu democrático y libertario.

La misa es el acto mas esperado por la población, por eso la iglesia esta colmada, Santiago y Felipe, cada cual en su corcel parecen contentos al ver a su feligresía a sus pies, todos los festejos que recorrían las calles acompañan la misa muy contritos.

Cuando concluye la santa misa la mayoría se dirige a la casa del prioste a disfrutar del delicioso almuerzo para retornar a la iglesia e iniciar la procesión por la calle grande.

El pueblo que se ha divertido hasta mas no poder hoy día se ha auto impuesto la ley seca, nadie está mareado, todos acompañan la procesión.